Diamante de laboratorio o natural: qué cambia
21 de agosto de 2026

Un diamante cultivado en laboratorio es carbono cristalizado, exactamente igual que uno natural. Un gemólogo necesita equipo especializado para distinguirlos.
Lo que cambia es el origen y el precio. El de laboratorio cuesta entre un cuarto y la mitad de lo que cuesta uno natural equivalente.
Lo que también cambia es la reventa. El diamante natural certificado conserva valor; el de laboratorio, prácticamente ninguno. Si la pieza es para usar y no para invertir, esa diferencia no te afecta.
